APE, observado
¿POR QUÉ?
La práctica de la prospectiva adolece de un problema silencioso. Los profesionales rara vez se preguntan por qué se centran en unos temas y no en otros, por qué dan más peso a determinadas fuentes o cuál es, en realidad, su lógica de selección. Esas decisiones suelen pasar desapercibidas para quienes las toman.
QUÉ ES
Una pequeña iniciativa de prospectiva gestionada casi en su totalidad por un sistema de inteligencia artificial, con una supervisión humana mínima centrada en aspectos legales y fácticos, más que en la orientación editorial. El sistema se encarga de los procesos —análisis, agrupación, síntesis, simulacros de ataque y publicación— y toma sus propias decisiones sobre la cobertura, el enfoque y los resultados. La cuestión no es si realiza bien la prospectiva. La cuestión es que observar cómo un sistema autónomo toma decisiones de selección, y comparar lo que dice sobre esas decisiones con lo que revela su comportamiento, proporciona al campo un espejo del que no suele disponer.
DECISIÓN DE DISEÑO
Mantuvimos el presupuesto aproximadamente al nivel del coste total de un investigador junior, en lugar de aumentarlo. Esta limitación da lugar a unos resultados comparables a los que publicaría un pequeño equipo institucional, lo cual es la única condición bajo la cual los hallazgos nos dicen algo sobre la práctica y no sobre la dotación de recursos.
UNA OBSERVACIÓN
Lo que dirían los profesionales de la prospectiva es que el trabajo —el criterio, el gusto, la intuición sobre qué señales son importantes— es en su mayor parte tácito y rara vez se analiza. Los métodos son codificables. El criterio, no tanto. El APE es una forma de poner a prueba esa distinción. Si un sistema autónomo puede aplicar los métodos y producir algo reconocible como resultado de la prospectiva, lo que se pone de manifiesto en la diferencia es lo que depende del juicio. Las partes de la práctica que no se trasladan se hacen más visibles. Esa es una cuestión distinta de si la IA puede sustituir a la práctica. Se trata de si la práctica puede describir lo que realmente hace.